viernes, 29 de mayo de 2026

Sobre definición y valor individual

 
 Feel Special (2024)
 
    Ninguna cantidad de propiedades puede definir a un individuo, porque proponer definición alguna no fija referentes concretos, sino solo clases abstractas.

    En lógica y en filosofía, 'definir' (intensionalmente) quiere decir enunciar las propiedades ‘esenciales’, i.e., suficientes y necesarias, que demarcan una clase. Si se enuncia alguna propiedad P que posea un individuo 
x0, eso no define a x0 sino a la clase de individuos x que cumplen esa propiedad P (en notación: {x / P(x)}). Puede que esa clase tenga a x0 como su único miembro ({x / P(x)} = {x0}); pero una clase con solo un miembro no es lo mismo que ese miembro (x0 ≠ {x0}).

    En general, un individuo ontológico es el referente de un término singular. Un término universal, o general, es el que refiere a más de una entidad (al menos dos) a la vez, e.g., 'volcán'. Todo término general refiere a alguna clase, que también pueden ser la clase vacía, si define cosas que no existen (e.g., 'unicornio'). En oposición, un término singular es el que refiere a una solo entidad, si refiere del todo; suelen ser nombres propios (e.g., ‘Popocatépetl’) o las llamadas ‘descripciones definidas’ (e.g., 'volcán activo más cercano a CDMX'). Por ello, individuar algo (simple o complejo, entidad o proceso), conlleva demostrar su existencia y unicidad; lo cual se logra mediante estrategias que muestren:
  • Su ‘concreción’, i.e., posición y finitud espacio-temporal.
  • Su 'continuidad' interna, dada por mecanismos de cohesión e integración entre sus partes (i.e., que éstas posean relaciones causales entre sí y participen como un todo en procesos). 
Lo importante a destacar aquí, es que lo que permite individuar al ser amado, o valorar a individuo alguno en tanto tal, no son sus propiedades, sino lo vivido y compartido juntos; i.e., su participación en un proceso concreto e irrepetible de relación interpersonal...

    Es como explica el zorro al principito: 'lo esencial' de su rosa, que la hace única en todo el universo y más valiosa para él que todas las demás rosas juntas, 'es invisible a los ojos'. Todos recuerdan esa frase; pero casi nadie recuerda la siguiente y más importante, donde dice exactamente qué es eso invisible y que da su valor individual a alguien. A saber, no es su 'corazón' ni nada 'interno', 'espiritual', ‘inefable’ o cosa parecida, sino algo bien claro y concreto: el tiempo perdido…

‘El tiempo que perdiste en tu rosa es lo que la hace tan importante.’

    Tanto o más que lo que se gana, es cuanto se pierde por alguien lo que lo hace importante y valioso para uno. Y de cuanto puede perderse, el tiempo es algo que jamás puede recuperarse. Lo más valioso es perder tiempo en alguien y que también lo pierda en uno: perder tiempo juntos, porque así se ha elegido.
 
  
Las rosas (2006)
 
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 EXTRA: sobre definición
 
Las nociones lógicas de necesidad y suficiencia provienen del funcionamiento de la implicación estricta (conectiva lógica: α → β):

α        →         β
suficiente    implicación   necesario
(para β)      estricta          (para α)

“α implica β”
Siempre que se cumpla α, se cumple β.

e.g. Está lloviendo → Hay nubes
Ser perro → Ser animal

- Si α es suficiente para β, tenemos:
α → β (α si β)

- Si α es necesaria para β, tenemos:
β → α (α solo si β)

- Si α es esencial (i.e., suficiente y necesaria) para para β, tenemos:
α ↔ β (α si y solo si β)

- La relación de implicación estricta define una relación de orden parcial, que en teoría de conjuntos se ve como una relación de inclusión: una clase dentro de otra (y entonces con aplicación clasificatoria).
 
α → β
A ⊆ B
 
A está incluido en B
(Todo elemento de A, es elemento de B)
Todo lo que es A, es B

- La relación de inclusión entre clases forma clasificaciones jerárquicas.
 
(Primavera 2025 / 2026) 

Sobre el origen del arte

Pergolero satinado (Ptilonorhynchus violaceus

    La historia, como la recuerdo, se basa en ideas que Deleuze expuso en 'Mil Mesetas'. Años después, traté de rastrearlas en el libro; pero no coinciden exactamente con lo que recordaba. En todo caso, la pregunta era sobre el origen del arte, lo cual requería alguna definición operacional del mismo. La propuesta de respuesta se basaba en que el arte no es un fenómeno exclusivamente humano, sino de animales territoriales, e.g., marcas y ritos de apareamiento de aves. El ejemplo clave que resonó conmigo es el siguiente.

    Hay cierta especie de ave (Ptilonorhynchus violaceusen la que, como es común, los machos poseen un plumaje vistoso para atraer a las hembras. En este caso, los machos son de color azul profundo y las hembras de colores pardos. En general, las hembras prefieren a los machos más azules; lo cual es parte normal del fenómeno de selección sexual: los machos compiten, las hembras eligen. Pero ocurre algo interesante: los machos construyen estructuras con varas, las cuales rodean con la mayor cantidad posible de objetos azules intensos e.g., papeles, plástico, pedazos de vidrio y llaman a las hembras a evaluarlos. 

    La idea clave es que el pájaro, en tanto autor, se 'apropia' de su obra, i.e., se atribuye sus propiedades en particular, su contenido azul. Así, el pájaro ha devenido un 'artista', toda vez que la obra de arte es la expresión, mediante algún medio físico, de las carencias físicas del autor, en aras de 'completarse' y volverse más atractivo sobre todo, sexualmente.

    Como mencioné, esa conclusión era mitad ideas de Deleuze y mitad interpretaciones 
o deformaciones mías. Lo más probable es que un estudio riguroso, tanto ornitológico como estético, revelaría fallos en la teoría. Pero la idea, al menos como fenomenología o 'etología' del artista, resonó conmigo. De niño, era feo y tartamudo; así que el dibujo, además de un juego y desahogo personal, era la manera en la que podía destacar positivamente entre otros. Al crecer, esa idea de valor propio a través del dibujo adquirió más fuerza; en general, era la manera de, sin ser bello yo mismo, 'embellecerme' en tanto alguien capaz de hacer cosas bellas...

    Eso era lo que quería, en realidad: que los dibujos fuesen un medio para atraer amor. Sin embargo, no funcionaba: los dibujos podían gustar, pero no por eso gustaba yo. Solo una vez, por fin, pareció funcionar; hasta que no...

    Entendí el error que había cometido, toda la vida, al creer en esa 'teoría' espuria del arte e intentar usarlo de ese modo. Comprendí que lo que hace a alguien querido o amado, no es que tenga ni mantenga cualquier cantidad de propiedades, atractivas o no en grado alguno, sino la historia causal que se genera y comparte con esa persona y que la hace, para uno, irrepetible e irremplazable.

    Podría argumentarse que lo deseable sería encontrar un sentido intrínseco de valor propio, independiente de las obras y de las valoraciones de otros. Puede encontrarse una gran cantidad de contenido al respecto, sobre 'amor propio' o temas similares. Para mí, al menos, eso no tiene sentido: el valor individual de una persona es irreduciblemente extrínseco, dado por sus obras y acciones. Sobre todo, en lo que hace por otros: en lo que uno está dispuesto a perder por alguien más, y que da también el valor, para uno, de esa persona —lo perdido por ella. Eso me parece más valioso que cualquier cantidad de propiedades, regalos o arte.

(Primavera 2025 / 2026) 

viernes, 18 de julio de 2025

/post [fragmentos]

- El mundo es, de facto, el lugar de los hombres.
- Y, presumiblemente, es el mismo que el lugar sin los hombres.
    ...
- Los hombres son, desde dos, hasta todos los habidos y por haber.
- El otro y/o lo otro es condición necesaria de uno, no al revés.
    ...
- El mundo es la condición necesaria de la otredad.
- El mundo es todo lo otro, en conjunción, con todo lo que la conjunción implica.
    ...
- Yo, solo soy yo en tanto no soy tú.
- Un mundo contra el otro es un mundo suicida.
- Conclusión ética: para bien y mal, te necesito.
- El tiempo destruye todo.
- Ser es ser hasta el propio fin.

Invierno-Luna azul/o9

[...]

 

Amor (eros), ser amado (erômenos) y amante (erastês), son todos productos estéticos.
El ser amado es triple doppelgänger: del otro, del amor y de la proyección del amante.
Los seres amados/amantes son entidades conceptuales y virtuales, siempre.
Uno tampoco es el amante, pues los conceptos de-sí tampoco son uno en-sí.
Aún si el ser amado le corresponde, el amante tampoco es él en-sí sino otro fantasma de-sí.
La proyección de un amor puede alcanzar a otro en el mundo, pero ello no le hace el ser amado.
No se ama a nadie en-sí: nadie ama a nadie en el mundo.
La proposición: "Amo a X", con X en el mundo, es falsa por construcción.
No se ama sino a fantasmas. No se ama sino a conceptos.
...

El ser amado no es sino la propia identidad desdoblada 'justo-ahí'.
El amor es un proceso de individuación: de reunión del individuo con el ser (en tanto ser).
El amor es un intento de solución dialéctica de la oposición sujeto-objeto.
El amor es un intento de uno por verse inserto en el mundo, al alterizarse plenamente.
El amor es el deseo de volverse uno con otro.
Amar es desdoblar la noción de identidad en el concepto de alguna alteridad.
Amar es volcarse plenamente a la ipseidad.
Amar es reencontrarse en el ser amado.
Amar es personificar la historia del amor.
El amor es, más bien que lógico, narratológico.
No solo es posible amar a personajes, sino que solo se ama a personificaciones (de-sí).
...
El amor por personajes es más libre, honesto y seguro que el amor por personas.
El amor por personajes es más auténtico que el amor por personas.
La diferencia entre amar a una persona y a un personaje, es solo la de simulación vs. simulacro.

...
El amor es destructivo: perderse a-sí en el ser amado o destruirlo en-sí al poseerlo.
Amor y odio absolutos coinciden como locura en tanto pérdida de-sí (coincidentia oppositorum).
Amar es soñarse despierto como otro.
Permitir ser amado es dejarse atrapar por el sueño de otro.

...
Para servir a la sociedad, el hombre es arrojado a una existencia rota, separada de su femineidad.
El hombre, desde que nace, existe de manera incompleta, separado de-sí.
El amor social es la esperanza de que el hombre encuentre su femineidad perdida en alguna mujer.
El amor social es la esperanza de restituir la femineidad, triangulada, a través de la procreación.
Los hijos cargan el cúmulo de expectativas de los (buenos) padres, en el escenario de la sociedad.
Las muñecas no son un émulo de paternidad: la paternidad es otro intento de hacer androides (GITS).
Los padres solo construyen casas de muñecas.
Los hijos no son muñecas.
Uno vive su propia vida y la de nadie más.

...

El amor del hombre nacería de una trampa tendida por la naturaleza y por la sociedad.
El amor del hombre culminaría en la existencia auténtica a través de la individuación.
Creer en la posibilidad de encontrar al ser amado en el otro es un error.
El amor es solo una proyección del mundo ideal creado por los deseos del hombre.
El amor es, aún, un soliloquio del deseo.
El amor es, aún, un intento de 'poseer la verdad en un alma y un cuerpo'.
El amor aún espera ser reinventado (L'amour est à réinventer).
...
Reinventar el amor quiere decir reinventar al ser amado.

[...]


La mujer en tanto mujer, entre los hombres, no es una persona.
La mujer en tanto mujer, entre los hombres, es una esclava (robota).
...
Lilith es la mujer que es también persona: equivalente al hombre sin ser uno.
Lilith es la mujer que es imago (matura) sin dejar de ser ninfa (puella).
Lilith es la 
mujer que es adulta sin ser novia o madre.
Lilith es la 
mujer que se completa sin necesidad de un hombre.
Lilith es la 
mujer sin ser reducida a mera pareja (copula) del hombre.
Lilith es la 
mujer libre de sus cadenas (vincula) con el hombre.
Lilith es la 
mujer vindicada en su autoexilio.

Lilith es la mujer emancipada al abandonar al hombre y su mundo.
...

Lilith no es la simple mujer infantil o solitaria, pero igualmente social.
Lilith no es la simple lesbiana, trabajadora o no, socialmente aceptada o no.
Lilith no es la mujer empoderada del conocimiento y la vida del hombre.
La mujer empoderada del conocimiento y la vida del hombre es solo un hombre-sustituto.
...
La mujer que espere ser amada, seguirá siendo esclava del hombre.
La mujer solo ha sido un reemplazo del amor del hombre.
...
El amor del hombre jamás será colmado por mujer alguna.
El amor del hombre jamás será colmado por gynoides: émulos de mujer alguna.
El amor del hombre requiere la aparición de la femineidad creada por sus deseos.
El amor del hombre requiere la andréide: femineidad hecha a imagen del hombre.
El amor del hombre requiere la Eva futura: femineidad extraída del hombre.
...
El auténtico ser-amado, si el hombre logra traerlo al mundo, sería HADALY (مِثالي): 'el ideal'.
...
El amor del hombre requiere un ser netamente artificial, porque solo en la ficción hay amor real.  

...

Aun si pudiésemos hacer lo que queramos, no podemos querer lo que queramos.
El cúmulo de apetencias al que llamamos 'voluntad' está acotado e influenciado por el mundo.
En el mundo, no podemos sentir a voluntad.
En el mundo, no podemos amar a voluntad. 

  

[...]

 

El mundo es real en la medida en que se nos impone... Si el conocimiento se fundamenta en el error, la máquina solo empezará a pensar genuinamente (i.e. obtendrá su fantasma) cuando pueda errar. Uno es funcionalmente uno en tanto acepte como propios a todos los otros que ha sido y puede ser (la ipseidad). La libertad solo puede ejercerse dentro de límites, dados por la definición del espacio de posibilidad en que la elección tenga lugar... El hombre se cubre con la piel curtida de sus mentiras para poder siquiera atreverse a salir y buscar, entre lo otro, ser él mismo... Nos equivocamos desde el principio y aún lo haremos, cada vez, solo por vivir...

 

Invierno / o11 

[...]


No hay razón suficiente para vivir. Vivir bien no constituye la aceptación de razón alguna. Es un acto puro de la voluntad: no dejar de buscar el último deseo y perseguirlo hasta el final... Si la vida es voluntad de poder, la felicidad sería el encuentro de la auténtica voluntad, aunque cumplirla nos fulmine... Ser feliz es, simplemente, tener la voluntad de vivir. Vivir hasta la muerte. Vivir a toda costa. Ser hasta el propio fin, pero porque así lo elegimos.

Ahora, vive.

Luna fría / o15

[...]

 

X ama a Y (Def.) si y solo si la felicidad de X implica la de Y: A(X,Y) ↔ F(X) → F(Y)
La felicidad del ser amado es necesaria, no suficiente, para la del amante.
Cuando X ama a Y, X no puede ser feliz si Y no lo es: ¬F(Y) → ¬F(X)
Amor mutuo es cuando uno es feliz si y solo si el otro lo es: F(X) ↔ F(Y)
Amor mutuo es cuando la felicidad de uno es esencial (necesaria y suficiente) para la del otro.
La definición relacional del amor implica la concreción del ser amado: no puede ser abstracto.
El ser amado no es ni puede ser ficticio: las ficciones no pueden ser felices (ni infelices).
El ser amado no se define por propiedades esenciales: no es token de clase alguna.
El ser amado es un individuo, identificado por su irrepetible historia causal con el amante.
Comprometerse (compromise) con X quiere decir estar dispuesto a perder(se) por X.
Lo que da individualidad al ser amado, es todo lo perdido por él: su amor es intransferible.
El ser amado es (improbable, pero) posible.
El ser amado es real. El amante es real. El amor es real.
Vivir es condición necesaria para amar o ser amado.
Amar y ser amado es razón suficiente para vivir.

Verano / o22

[...]

 

( Mujer (M) es la hembra de la especie humana, hombre (H) es el macho.
( M/H denota el dimorfismo sexual de nuestra especie.
( Femenino (f) y masculino (m) son signos sociales asociadas a, e indicativas de, ser M/H.
( M/H son fundamento y condición de posibilidad de f/m.
( Tener concepto alguno de f/m necesita un concepto de M/H, no al revés: f/m 
→ M/H.
( La objetividad biológica de M/H permite que conceptos diversos de f/m no sean inconmensurables.
( Conceptos de f/m pueden compararse, discutirse o modificarse con referencia a M/H.
( Ningún concepto de f/m puede ser definitorio de M/H.
( Que x sea f/m en grado alguno, no es necesario ni suficiente para ser M/H.
( Un H no deja de serlo por ser f en grado alguno; a lo más, puede llegar a parecer M, pero no por ello lo es.
( El problema de fondo en el discurso trans es una confusión grave entre parecer y ser.
( El trans confunde conceptos operacionales de reconocimiento (f/m) con conceptos ontológicos de definición (M/H).


Verano / o23 ) 

 [...]

 

El amor es un mecanismo natural de drogadicción endógena para propiciar la reproducción.
Como cualquier droga, el amor posee las fases de enganchamiento, tolerancia y abstinencia.
Su llegada y término son programados: no hay fallo de amor, solo su compleción.
Lo vivido y hecho por amor es solo intoxicación: desenamorarse es desintoxicarse.
El amor es una ilusión bioquímica de felicidad y sentido vital.
La ilusión del amor, como la del cine, solo funciona en la oscuridad.
Ver las cosas como son requiere quitar el velo del amor...

Develación (
Αλήθεια): ...Nada. Es vacío ().

 

"Dios se ha ido del canto."
—HADALY

 

Adiós, Amor.

[...]

 

Eventualmente, los progenitores se vuelven competencia por recursos para sus descendientes.
A la edad fértil de sus descendientes, el cuerpo del progenitor comienza activamente a morir.
La muerte no es un fallo de los mecanismos que preservan la vida, sino parte de los mismos.

La vida eterna es imposible; los organismos nacemos adaptados a condiciones ambientales precisas.
Aún si pudiese vivir indefinidamente (life extension), el entorno cambiará hasta ser inhabitable.
Lo más apropiado y sensato para cualquiera es vivir solo durante su propia generación (Kana).

Aunque uno quiera permanecer en lo mismo, el mundo cambia y ese lugar desaparece.
Nadie puede quedarse —ni esconderse— en el mismo sitio para siempre (Nadeko).
Aunque uno esperara por siempre, el pasado no volverá jamás.

El tiempo destruye todo porque es imparable e irreversible.
El tiempo perdido nunca se recupera: no puedes volver atrás.

El tiempo perdido en X es lo que lo hace tan importante (la rosa).

Lo mismo puede volver, pero cambiado: x = x, T1(x) ≠ T2(x).

Todo cambia...

Ahora y siempre, 
  cambia.

Hasta siempre.

 

Otoño / o24 

~Luna de Flores / o25 

 

/post

viernes, 4 de abril de 2025

Hada de compañía

  

Fee (2020)

    La trama de los juegos de Zelda es casi siempre la misma: el protagonista comienza como un cualquiera, que con tenacidad y valor logra convertirse en héroe. En principio, se llama Link, como 'enlace' con el jugador; pero uno puede ponerle su nombre y entonces se vuelve una aventura propia...

    En Ocarina of Time, Link fue diseñado con una fuerte inspiración en Peter Pan, empezando por su apariencia: un niño que viste túnica y gorro verdes y que siempre es acompañado por un hada. Link supuestamente es un kokiri, una raza de criaturas del bosque que siempre mantienen su apariencia y mente de niños; cuya 'madurez' comienza cuando un hada, por voluntad propia, llega con cada uno de ellos y permanece como su compañera. Al inicio de la historia, Link es el único a quien no ha acudido un hada y recibe burlas por ello; entonces, enviada por el árbol Deku, el hada Navi va en su búsqueda...

    Lo siguiente es la aventura de Link, quien eventualmente descubre que no es un kokiri, sino un hylian (equivalente a un humano) destinado a crecer para convertirse en el héroe de Hyrule y de la princesa Zelda. Pero, para ello, debe perder todo lo logrado y obtenido en su aventura, al retroceder en el tiempo a cierto momento en su niñez, actuar de un modo distinto y deshacer todo lo que lo hizo hombre y valioso…

    Al final, Link hace lo que debe: regresa en el tiempo y salva a todos; pero entonces nadie, ni siquiera Zelda, saben lo que hizo ni quién es él. La única que en ese momento lo conoce realmente, es quien permaneció a su lado siempre: su hada, Navi... 

    Entonces, sin decir palabra, Navi lo abandona. Solo estaba con él para cumplir el mandato del árbol Deku. Link no es un kokiri y ahora que lo sabe, tampoco puede volver a su vida de antes: tiene que crecer... 

    Link queda solo, sin rumbo y se marcha en silencio, al tañido de campanas.


▲ ▲

It is as if long after writing Peter Pan its true meaning came to me: 
desperate attempt to grow up but can’t.
 

—James M. Barrie (Notebook 40, 1922)

(2021/2026) 

viernes, 28 de febrero de 2025

Nagisa ( 渚 )

 

    Nagisa (渚) quiere decir, entre otras cosas, ‘playa’. Nagisa no es toda la costa ni una cualquiera, sino una extensión llana de arena blanca, que puede encontrarse en algunos lugares frente al mar.

    La definición propuesta pide que la arena sea blanca, porque ésta no siempre es así. Las primeras playas, al bordear islas de origen volcánico en la Tierra prebiótica, debieron ser todas de arena negra desgastada de rocas ígneas, como aún ocurre en Islandia. Hoy día, la mayoría de las playas son de arena clara debido a una gran cantidad de conchas marinas acumuladas, ricas en silicatos y otros compuestos que les confieren dureza. Esos vestigios de seres vivos, al desgastarse con el paso las mareas durante largos periodos de tiempo, conforman la arena clara de la que podemos obtener variedades de vidrio. Mediante algún proceso de cocimiento de arcillas, pueden obtenerse cristales que abarcan, desde los más vulgares, hasta los requeridas para trabajos de cerámica y esmalte. 

    La existencia del vidrio depende de la disponibilidad de arena clara. Desde la existencia de envases de cerveza barata, hasta piezas de marquetería china o piezas de porcelana, todo proviene de arenas orgánicas: de vestigios o reliquias de vida. De tales polvos, tales lodos, dice la gente; pero cosas muy diversas nacieron, comenzaron su existencia, como arena cualquiera.

    La misma arena que se requirió para la colección de figurillas de ballet del teatro Mariinski o Kirov, durante el periodo soviético—, fue necesaria para la fabricación de la cristalería fina utilizada en los palacios de los zares. El cristal fino se caracteriza por tener algo de fierro en la mezcla; es esa pequeña porción metálica lo que hace ‘cantar’ a las copas más finas cuando son humedecidas y frotadas por el borde. Es por ello, también, que solo con ellas se obtiene un sonido claro, armónico y resonante al momento del brindis. 

    La fabricación de lentes cada vez más nítidos y de curvatura precisa, posibilitó el desarrollo del occhiale o telescopio; el cual fue determinante en las observaciones galileanas y, con sus resultados, en el giro contra la escolástica y la llegada de la física moderna. De modo similar, fue gracias a lentes que Leeuwenhoek pasó, de revisar la calidad de textiles, a observar por primera vez microorganismos y tejidos vivos; con lo cual, nació la microscopía aplicada a la futura biología. Así, la misma arena que, como tormenta, impide la visión, nos permitió ver más lejos y más de cerca que nunca.

     La arena también iluminó la noche. Bombillas y tubos de vidrio, rellenos de gases nobles, permitieron generar luces como la que vio Moisés en la narración del Éxodo: un fuego que alumbra sin quemar. Es decir que, gracias a la arena, pudimos capturar algo de un poder equiparable con la materialización de Dios. Cuando nuevas máquinas revolucionaron los métodos de fabricación de vidrio, la arena posibilitó el surgimiento de un gran número de materiales ligeros, resistentes y con propiedades inéditas. Con el desarrollo de la fibra óptica, sus aplicaciones hicieron posibles hitos como la exploración espacial, la medicina endoscópica, el advenimiento de la computación e internet. 

   Eventualmente, hicimos a la arena pensar. Durante la evolución Entwicklungsgeschichte à la Haeckel— de la inteligencia artificial, el desarrollo de transistores y microprocesadores dependió de entender que el silicio dopado es un semiconductor, i.e., aislante o electroconductivo a voluntad. Esa alternancia controlada entre estados binarios, fue lo que permitió implementar operadores lógicos booleanos en circuitos electrónicos, capaces de resolver problemas de manera determinista, en la medida en que sus procesos sean algoritmizables, i.e., formalizables como máquinas de Turing.

    A la larga, la arena permitió materializar la 'hiperrealidad' o 'realidad virtual'; oxímoron de Baudrillard para referir al mundo donde signos y referentes, sueños y realidad, se desdibujan, invierten y fusionan —no tanto à la Matrix como à la Mulholland Dr.en un espacio abierto de posibilidad. Si la realidad acota lo posible, lo posible aumenta con cada paso en la investigación científica, a través de la 'playa del océano cósmico' que, como dijo Carl Sagan, es este planeta. A través de la mecánica, la electrónica y la fotónica, la serie de pasos ha sido: in situ, in vitroin silicoin lumine.

    Desde los paseos descalzos hasta el surf; desde el asentamiento de humildes comunidades pesqueras hasta la celebración de brindis selectos; desde las burdas ventanas traslúcidas mas no transparentes de los regimientos romanos, hasta nuestra tecnología contemporánea, la arena es el material que lo posibilitó todo. Detrás de todas esas vidas, fines y logros diversos, se encuentra alguna nagisa. La historia de todos estos milagros comenzó con alguna playa de arena blanca, en la que construir castillos resultó ser más que un juego.

    La arcilla se transformó en vidrio, el vidrio se hizo espejo y en él pudimos vernos a nosotros mismos, insertos en el mundo. Parece ser que, en esto, Jesús se equivocaba: al final, no es tan necio el hombre que construye su casa sobre la arena. Si los hombres de Dios construyen sobre la roca sólida de la fe, los hombres de arena, los sandmen que nos visitan por la noche para sumirnos en sueños, construyen maravillas donde se posan. Ambos narran milagros; unos los esperan, otros los realizan.

    Si algún día quedara en mí dar nombre a alguien, atributo de poder y conocimiento, elegiría el de sueños de arena y lagañas. Elegiría las ‘playas sin fin’ rimbaldianas, desde las cuales zarpar en busca de ‘blancas naciones jubilosas’. Elegiría la vitrificación del devenir en la theōria o contemplación, como la que emprendió Georges Sand en su viaje a través del cristal. Elegiría arena blanca, producto de vida, desgaste y muerte. Elijo Nagisa.

(2009 / 2026)

jueves, 19 de diciembre de 2024

L'Ève Future: HADALY or l'andréide

HADALY (2015)

    The Future Eve (L'Ève Future), by Villiers De L'Isle-Adam (1886) is short, deep and luscious. A true philosophical essay, from metaphysics to ethics, in the form of a little ghost tale: the ghost of love itself. It's normally cited as the book where the word 'android' was first introduced; but the actual neologism was 'andréide', which is much more subtle and meaningful: the andréide is not an emulation of man —i.e. an android— nor an emulation of woman —i.e. a gynoid—, but an artificial being made in the image of man's romantic ideals of femininity. Villiers said in the voice of a fictionalized version of Thomas A. Edison: 

If our gods and hopes became scientific matters, why wouldn't our love as well? [...] I offer you a scientific Eve. Chimere by chimere, sin by sin.

    This is so because, rather than a true woman —which would be Lilith, created equal to man from the same red clay— Eve could be labeled as the first andréide: a female made from man —from his rib, in fact— as a proper partner for him. However, religion and myth no longer hold in the positivistic Europe of late XIX century; thus the need for a quite rimbaldian modern reinvention of love. L'andréide, named 'HADALY' purportedly meaning 'ideal' in farsi, is this personification of man's eternal beloved, that he will always fail to find in any real woman since what he seeks is merely a projection of himself: 

You said it yourself: the being that you love in the living one and who, for you, is the only REAL one, it's not the one that appears as a walking human, but the one of your desire. The one that does not exist and, moreover, that you know as non-existent, since you aren't fooled by that woman, nor by yourself. [...] It's only this shadow what you love: it's only her what you're now willing to die for [...] and which is nothing but your own soul unfolded on her. Yes, there you've got it, your love.
    This commentary on women and love is usually taken as mysoginistic, especially since Villiers openly accuses women who exploit man's misplaced love: 
Animal is exact. Nature gives it life with this fatality. Man, on the contrary, and this is what constitutes his mysterious nobility, it's subject of development and error [...] he wonders where he is and palpates his intelligence through his doubts [...] such is the real man. [...] Those neutral women whose thought starts and finishes in the waist, and whose drive consists in carrying to that waist every thought of man, they really are closer to animal species than ours and a man worth of such name has right in high and low justice over that gender of feminine beings. [So] I declare that I find it fair denying to that woman the free right to abuse of human misery. [...] Indeed, divesting those women from their deleterious charms, it only remains on them what it does on the poison ivy when deprived of her caterpillars. [...] Farewell then to that alleged reality, to that ancient impostor. I offer you to try instead the artificial and its new signs [...] I represent science with the omnipotence of its mirages; you, humanity and its Paradise Lost.
    However, Villiers admits that this self-artificialization of women to attract men leaves both parts unsatisfied, which could also hint a protofeminist call for women to find their own path, independently of man's. At any rate, his distinction between feminity and womanhood is enlightening enough as to elicit reflexion on both directions.

[SPOILER] The ending, however, is rather conservative and pessimistic: HADALY is finally revealed to be animated —by some sort of electric metempsychosis— with the soul of an actual woman of noble nature who wills to truly love... and then she dies. The insufflation of spirit into matter, is thus finally kept as a privilege of God or nature, to which men and his science can only aspire. The prestigious fiction was thus false, a fraud: it was a real woman all along, pretending to be and aiming to become much better and much more. But not long before this, during her brightest monologue right after being rejected, HADALY laments what would be her fate as a true andéide: 
It's me, the august daughter of the living, the flower of Science and Genius resulting from a suffering of six thousand years [...] My unfortunate breast is not even worth to be called sterile! [...] the lightning alone will dare to pick the false flower of my vain virginity. [...] Alas! if only I could live! If I had life! Oh! how beautiful it is to live! Happy are those who throb! [...] To be able to breath, if only one time. To be able, only, to die!

 (2019 book review)