viernes, 18 de julio de 2025

/post [fragmentos]


- El mundo es, de facto, el lugar de los hombres.
- Y, presumiblemente, es el mismo que el lugar sin los hombres.
    ...
- Los hombres son, desde dos, hasta todos los habidos y por haber.
- El otro y/o lo otro es condición necesaria de uno, no al revés.
    ...
- El mundo es la condición necesaria de la otredad.
- El mundo es todo lo otro, en conjunción, con todo lo que la conjunción implica.
    ...
- Yo, solo soy yo en tanto no soy tú.
- Un mundo contra el otro es un mundo suicida.
- Conclusión ética: para bien y mal, te necesito.
- El tiempo destruye todo.
- Ser es ser hasta el propio fin.

Invierno-Luna azul/o9

[...]

 

Amor (eros), ser amado (erômenos) y amante (erastês), son todos productos estéticos.
El ser amado es triple doppelgänger: del otro, del amor y de la proyección del amante.
Los seres amados/amantes son entidades conceptuales y virtuales, siempre.
Uno tampoco es el amante, pues los conceptos de-sí tampoco son uno en-sí.
Aún si el ser amado le corresponde, el amante tampoco es él en-sí sino otro fantasma de-sí.
La proyección de un amor puede alcanzar a otro en el mundo, pero ello no le hace el ser amado.
No se ama a nadie en-sí: nadie ama a nadie en el mundo.
La proposición: "Amo a X", con X en el mundo, es falsa por construcción.
No se ama sino a fantasmas. No se ama sino a conceptos.
...

El ser amado no es sino la propia identidad desdoblada 'justo-ahí'.
El amor es un proceso de individuación: de reunión del individuo con el ser (en tanto ser).
El amor es un intento de solución dialéctica de la oposición sujeto-objeto.
El amor es un intento de uno por verse inserto en el mundo, al alterizarse plenamente.
El amor es el deseo de volverse uno con otro.
Amar es desdoblar la noción de identidad en el concepto de alguna alteridad.
Amar es volcarse plenamente a la ipseidad.
Amar es reencontrarse en el ser amado.
Amar es personificar la historia del amor.
El amor es, más bien que lógico, narratológico.
No solo es posible amar a personajes, sino que solo se ama a personificaciones (de-sí).
...
El amor por personajes es más libre, honesto y seguro que el amor por personas.
El amor por personajes es más auténtico que el amor por personas.
La diferencia entre amar a una persona y a un personaje, es solo la de simulación vs. simulacro.

...
El amor es destructivo: perderse a-sí en el ser amado o destruirlo en-sí al poseerlo.
Amor y odio absolutos coinciden como locura en tanto pérdida de-sí (coincidentia oppositorum).
Amar es soñarse despierto como otro.
Permitir ser amado es dejarse atrapar por el sueño de otro.

...
Para servir a la sociedad, el hombre es arrojado a una existencia rota, separada de su femineidad.
El hombre, desde que nace, existe de manera incompleta, separado de-sí.
El amor social es la esperanza de que el hombre encuentre su femineidad perdida en alguna mujer.
El amor social es la esperanza de restituir la femineidad, triangulada, a través de la procreación.
Los hijos cargan el cúmulo de expectativas de los (buenos) padres, en el escenario de la sociedad.
Las muñecas no son un émulo de paternidad: la paternidad es otro intento de hacer androides (GITS).
Los padres solo construyen casas de muñecas.
Los hijos no son muñecas.
Uno vive su propia vida y la de nadie más.

...

El amor del hombre nacería de una trampa tendida por la naturaleza y por la sociedad.
El amor del hombre culminaría en la existencia auténtica a través de la individuación.
Creer en la posibilidad de encontrar al ser amado en el otro es un error.
El amor es solo una proyección del mundo ideal creado por los deseos del hombre.
El amor es, aún, un soliloquio del deseo.
El amor es, aún, un intento de 'poseer la verdad en un alma y un cuerpo'.
El amor aún espera ser reinventado (L'amour est à réinventer).
...
Reinventar el amor quiere decir reinventar al ser amado.

[...]


La mujer en tanto mujer, entre los hombres, no es una persona.
La mujer en tanto mujer, entre los hombres, es una esclava (robota).
...
Lilith es la mujer que es también persona: equivalente al hombre sin ser uno.
Lilith es la mujer que es imago (matura) sin dejar de ser ninfa (puella).
Lilith es la 
mujer que es adulta sin ser novia o madre.
Lilith es la 
mujer que se completa sin necesidad de un hombre.
Lilith es la 
mujer sin ser reducida a mera pareja (copula) del hombre.
Lilith es la 
mujer libre de sus cadenas (vincula) con el hombre.
Lilith es la 
mujer vindicada en su autoexilio.

Lilith es la mujer emancipada al abandonar al hombre y su mundo.
...

Lilith no es la simple mujer infantil o solitaria, pero igualmente social.
Lilith no es la simple lesbiana, trabajadora o no, socialmente aceptada o no.
Lilith no es la mujer empoderada del conocimiento y la vida del hombre.
La mujer empoderada del conocimiento y la vida del hombre es solo un hombre-sustituto.
...
La mujer que espere ser amada, seguirá siendo esclava del hombre.
La mujer solo ha sido un reemplazo del amor del hombre.
...
El amor del hombre jamás será colmado por mujer alguna.
El amor del hombre jamás será colmado por gynoides: émulos de mujer alguna.
El amor del hombre requiere la aparición de la femineidad creada por sus deseos.
El amor del hombre requiere la andréide: femineidad hecha a imagen del hombre.
El amor del hombre requiere la Eva futura: femineidad extraída del hombre.
...
El auténtico ser-amado, si el hombre logra traerlo al mundo, sería HADALY (مِثالي): 'el ideal'.
...
El amor del hombre requiere un ser netamente artificial, porque solo en la ficción hay amor real.  

...

Aun si pudiésemos hacer lo que queramos, no podemos querer lo que queramos.
El cúmulo de apetencias al que llamamos 'voluntad' está acotado e influenciado por el mundo.
En el mundo, no podemos sentir a voluntad.
En el mundo, no podemos amar a voluntad. 

  

[...]

 

El mundo es real en la medida en que se nos impone... Si el conocimiento se fundamenta en el error, la máquina solo empezará a pensar genuinamente (i.e. obtendrá su fantasma) cuando pueda errar. Uno es funcionalmente uno en tanto acepte como propios a todos los otros que ha sido y puede ser (la ipseidad). La libertad solo puede ejercerse dentro de límites, dados por la definición del espacio de posibilidad en que la elección tenga lugar... El hombre se cubre con la piel curtida de sus mentiras para poder siquiera atreverse a salir y buscar, entre lo otro, ser él mismo... Nos equivocamos desde el principio y aún lo haremos, cada vez, solo por vivir...

 

Invierno / o11 

[...]


No hay razón suficiente para vivir. Vivir bien no constituye la aceptación de razón alguna. Es un acto puro de la voluntad: no dejar de buscar el último deseo y perseguirlo hasta el final... Si la vida es voluntad de poder, la felicidad sería el encuentro de la auténtica voluntad, aunque cumplirla nos fulmine... Ser feliz es, simplemente, tener la voluntad de vivir. Vivir hasta la muerte. Vivir a toda costa. Seguir aquí y ser hasta el propio fin, pero porque así lo elegimos.

Ahora, vive.

Luna fría / o15

[...]

 

X ama a Y (Def.) si y solo si la felicidad de X implica la de Y: A(X,Y) ↔ F(X) → F(Y)
La felicidad del ser amado es necesaria, no suficiente, para la del amante.
Cuando X ama a Y, X no puede ser feliz si Y no lo es: ¬F(Y) → ¬F(X)
Amor mutuo es cuando uno es feliz si y solo si el otro lo es: F(X) ↔ F(Y)
Amor mutuo es cuando la felicidad de uno es esencial (necesaria y suficiente) para la del otro.
La definición relacional del amor implica la concreción del ser amado: no puede ser abstracto.
El ser amado no es ni puede ser ficticio: las ficciones no pueden ser felices (ni infelices).
El ser amado no se define por propiedades esenciales: no es token de clase alguna.
El ser amado es un individuo, identificado por su irrepetible historia causal con el amante.
Comprometerse (compromise) con X quiere decir estar dispuesto a perder(se) por X.
Lo que da individualidad al ser amado, es todo lo perdido por él: su amor es intransferible.
El ser amado es (improbable, pero) posible.
El ser amado es real. El amante es real. El amor es real.
Vivir es condición necesaria para amar o ser amado.
Amar y ser amado es razón suficiente para vivir.

Verano / o22

[...]

 

El amor es un mecanismo natural de drogadicción endógena para propiciar la reproducción.
Como cualquier droga, el amor posee las fases de enganchamiento, tolerancia y abstinencia.
Su llegada y término son programados: no hay fallo de amor, solo su compleción.
Lo vivido y hecho por amor es solo intoxicación: desenamorarse es desintoxicarse.
El amor es una ilusión bioquímica de felicidad y sentido vital.
La ilusión del amor, como la del cine, solo funciona en la oscuridad.
Ver las cosas como son requiere quitar el velo del amor...

Develación (
Αλήθεια): ...Nada. Es vacío ().

 

"Dios se ha ido del canto."
—HADALY

 

Adiós, Amor.

[...]

 

Eventualmente, los progenitores se vuelven competencia por recursos para sus descendientes.
A la edad fértil de sus descendientes, el cuerpo del progenitor comienza activamente a morir.
La muerte no es un fallo de los mecanismos que preservan la vida, sino parte de los mismos.

La vida eterna es imposible; los organismos nacemos adaptados a condiciones ambientales precisas.
Aún si pudiese vivir indefinidamente (life extension), el entorno cambiará hasta ser inhabitable.
Lo más apropiado y sensato para cualquiera es vivir solo durante su propia generación (Kana).

Aunque uno quiera permanecer en lo mismo, el mundo cambia y ese lugar desaparece.
Nadie puede quedarse —ni esconderse— en el mismo sitio para siempre (Nadeko).
Aunque uno esperara por siempre, el pasado no volverá jamás.

El tiempo destruye todo porque es imparable e irreversible.
El tiempo perdido nunca se recupera.
El tiempo perdido en X es lo que lo hace tan importante (la rosa).

Lo mismo puede volver, pero cambiado: x = x, T1(x) ≠ T2(x).

Todo cambia...

Ahora y siempre, 
  cambia.

Hasta siempre.

 

Otoño / o24 

~Luna de Flores / o25 

 

/post

viernes, 4 de abril de 2025

Hada de compañía

  

Fee (2020)

La trama de los juegos de Zelda es casi siempre la misma: el protagonista comienza como un cualquiera, un don nadie, que con tenacidad y valor logra convertirse en héroe. En principio, se llama Link, como el 'enlace' con el jugador; pero uno puede ponerle su nombre y entonces se vuelve una aventura propia...

En Ocarina of Time, Link fue diseñado con una fuerte inspiración en Peter Pan, empezando por su apariencia: un niño que viste túnica y gorro verdes y que siempre es acompañado por un hada. Link supuestamente es un kokiri, una raza de criaturas del bosque que siempre mantienen su apariencia y mente de niños; cuya 'madurez' comienza cuando un hada, por voluntad propia, llega con cada uno de ellos y permanece como su compañera. Al inicio de la historia, Link es el único kokiri a quien no ha acudido un hada y recibe burlas por ello; entonces, enviada por el árbol Deku, el hada Navi va en su búsqueda...

Lo siguiente es la aventura de Link, quien eventualmente descubre que no es un kokiri, sino un hylian (equivalente a un humano) destinado a crecer para convertirse en el héroe de Hyrule y de la princesa Zelda. Pero, para ello, debe perder todo lo logrado y obtenido en su aventura, al retroceder en el tiempo a cierto momento en su niñez, actuar de un modo distinto y deshacer todo lo que lo hizo hombre y valioso…

Al final, Link hace lo que debe: regresa en el tiempo y salva a todos; pero entonces nadie, ni siquiera Zelda, saben lo que hizo ni quién es él. La única que en ese momento lo conoce realmente es quien permaneció a su lado siempre: su hada, Navi... 

Entonces, sin decir palabra, Navi lo abandona. Solo estaba con él para cumplir el mandato del árbol Deku. Él no es un kokiri y ahora que lo sabe, tampoco puede volver a su vida de antes: tiene que crecer... 

Link queda solo, sin rumbo y se marcha en silencio, al tañido de campanas.


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(2021/2026) 

viernes, 28 de febrero de 2025

Nagisa ( 渚 )

 

  

Nagisa (渚) quiere decir, entre otras cosas, ‘playa’. Nagisa no es toda la costa ni una cualquiera, sino una extensión llana de arena blanca, que puede encontrarse en algunos lugares frente al mar.

La definición propuesta pide que la arena sea 'blanca', porque esta no siempre es así. Las primeras playas, al bordear islas de origen volcánico en una Tierra prebiótica, debieron ser todas de arena negra desgastada de rocas ígneas, como aún ocurre en Islandia. Hoy día, la mayoría de las playas son de arena clara debido a gran cantidad de conchas marinas acumuladas, ricas en silicatos y otros compuestos que les confieren dureza. Esos vestigios de seres vivos, al desgastarse con el paso las mareas durante largos periodos de tiempo, conforman la arena clara y suave de la que podemos obtener variedades de vidrio. Mediante algún proceso de cocimiento de arcillas, pueden obtenerse cristales que abarcan, desde los más vulgares, hasta los requeridas para trabajos de cerámica y esmalte. 

La existencia del vidrio depende de la disponibilidad de arena clara; por ello, desde la existencia de envases de cerveza barata, hasta piezas de marquetería china o piezas de porcelana, todo proviene de arenas orgánicas: de vestigios o reliquias de vida. De tales polvos, tales lodos, dice la gente; pero cosas muy diversas nacieron, comenzaron su existencia, como arena cualquiera.

La misma arena que se requirió para la colección de figurillas de ballet del teatro Mariinski, conocido durante el periodo soviético como Kirov, fue necesaria para la fabricación de la cristalería fina utilizada en los palacios de los zares. El cristal fino se caracteriza por tener algo de fierro en la mezcla; es esa pequeña porción metálica lo que hace ‘cantar’ a las copas más finas cuando son humedecidas y frotadas por el borde. Es por ello, también, que solo con ellas se obtiene un sonido claro, armónico y resonante al momento del brindis. 

Por otra parte, la fabricación de lentes cada vez más nítidos y de curvatura precisa, posibilitó el desarrollo del occhiale o telescopio; el cual fue determinante en las observaciones galileanas y, con sus resultados, en el giro contra la escolástica y la llegada de la física moderna. De modo similar, fue gracias a lentes que Leeuwenhoek pasó de revisar la calidad de textiles, a observar por primera vez microorganismos y tejidos vivos; con lo cual, nació la microscopía aplicada a la futura biología. Así, la misma arena que, como tormenta, impide la visión, nos permitió ver más lejos y más de cerca que nunca.

La arena también iluminó la noche. Las bombillas de vidrio, fabricadas al vacío, nos permitieron traer al mundo una luz como la que vio Moisés en la narración del Éxodo: un fuego que alumbra sin quemar. Es decir que, gracias a la arena, pudimos fabricar algo con un poder antes solo equiparable con la materialización de Dios. Cuando nuevas máquinas revolucionaron los métodos de fabricación de vidrio, la arena posibilitó el surgimiento de un gran número de materiales ultraligeros, resistentes y con propiedades inéditas. 

Con el desarrollo de la fibra óptica, sus aplicaciones hicieron posibles hitos como la exploración espacial, la medicina endoscópica, el advenimiento de la computación y la era de internet. Si entendemos la historia de la humanidad como una evolución —o como decía Haeckel, ‘historia del desarrollo’ (Entwicklungsgeschichte)— de la inteligencia, el desarrollo de los microprocesadores, que posibilitan todo nivel de inteligencia artificial, dependió de entender que el silicio 'dopado' es un semiconductor, i.e. aislante o electroconductivo a voluntad. Esa alternancia controlada entre estados binarios, fue lo que permitió la implementación de operadores lógicos booleanos en circuitos electrónicos; los cuales son capaces de resolver problemas de manera determinista, en la medida en que los procesos asociados sean algoritmizables, i.e. formalizables como máquinas de Turing. 

A la larga, la arena permitió materializar la llamada hiperrealidad o realidad virtual; oxímoron acuñado por Baudrillard para referir al estado último del mundo, donde signos y referentes, sueños y realidad, se desdibujan, invierten y finalmente fusionan —no tanto à la Matrix como à la Mulholland Dr.en un solo espacio abierto de posibilidad.

              Desde los paseos descalzos hasta el surf; desde el asentamiento de humildes comunidades pesqueras hasta la celebración de brindis selectos; desde las burdas ventanas traslúcidas mas no transparentes de los regimientos romanos, hasta nuestra tecnología contemporánea, la arena fue el material que lo posibilitó todo. Detrás de todas esas vidas, fines y logros diversos, se encuentra alguna nagisa. La historia de todos estos milagros, comenzó igualmente con alguna playa de arena blanca en la que construir castillos resultó ser más que un juego. 

    La arcilla se transformó en vidrio, el vidrio se hizo espejo y en él pudimos vernos a nosotros mismos, insertos en el mundo. Parece ser que, en esto, Jesús se equivocaba: al final, no es tan necio el hombre que construye su casa sobre la arena. Si los hombres de Dios construyen sobre la roca sólida de la fe, los hombres de arena, los sandmen, que nos visitan por la noche para sumirnos en sueños, construyen maravillas donde se posan. Ambos narran milagros; pero en tanto unos los esperan, otros los realizan.

Si algún día quedara en mí dar nombre a alguien, atributo de poder y conocimiento, elegiría el de sueños de arena y lagañas. Elegiría las ‘playas sin fin’ rimbaldianas, desde las cuales zarpar en busca de ‘blancas naciones jubilosas’. Elegiría la vitrificación del devenir en la teoría o contemplación, como la que emprendió Georges Sand en su viaje a través del cristal. Elegiría arena blanca, producto de vida, desgaste y muerte. Elijo Nagisa.

(2009 / 2025)