En lógica y en filosofía, 'definir' (intensionalmente) quiere decir enunciar las propiedades ‘esenciales’, i.e., suficientes y necesarias, que demarcan una clase. Si se enuncia alguna propiedad P que posea un individuo x0, eso no define a x0 sino a la clase de individuos x que cumplen esa propiedad P (en notación: {x / P(x)}). Puede que esa clase tenga a x0 como su único miembro ({x / P(x)} = {x0}); pero una clase con solo un miembro no es lo mismo que ese miembro (x0 ≠ {x0}).
En general, un individuo ontológico es el referente de un término singular. Un término universal, o general, es el que refiere a más de una entidad (al menos dos) a la vez, e.g., 'volcán'. Todo término general refiere a alguna clase, que también pueden ser la clase vacía, si define cosas que no existen (e.g., 'unicornio'). En oposición, un término singular es el que refiere a una solo entidad, si refiere del todo; suelen ser nombres propios (e.g., ‘Popocatépetl’) o las llamadas ‘descripciones definidas’ (e.g., 'volcán activo más cercano a CDMX'). Por ello, individuar algo (simple o complejo, entidad o proceso), conlleva demostrar su existencia y unicidad; lo cual se logra mediante estrategias que muestren:
- Su ‘concreción’, i.e., posición y finitud espacio-temporal.
- Su 'continuidad' interna, dada por mecanismos de cohesión e integración entre sus partes (i.e., que éstas posean relaciones causales entre sí y participen como un todo en procesos).
Es como explica el zorro al principito: 'lo esencial' de su rosa, que la hace única en todo el universo y más valiosa para él que todas las demás rosas juntas, 'es invisible a los ojos'. Todos recuerdan esa frase; pero casi nadie recuerda la siguiente y más importante, donde dice exactamente qué es eso invisible y que da su valor individual a alguien. A saber, no es su 'corazón' ni nada 'interno', 'espiritual', ‘inefable’ o cosa parecida, sino algo bien claro y concreto: el tiempo perdido…
Tanto o más que lo que se gana, es cuanto se pierde por alguien lo que lo hace importante y valioso para uno. Y de cuanto puede perderse, el tiempo es algo que jamás puede recuperarse. Lo más valioso es perder tiempo en alguien y que también lo pierda en uno: perder tiempo juntos, porque así se ha elegido.
suficiente implicación necesario
(para β) estricta (para α)
“α implica β”
Siempre que se cumpla α, se cumple β.
e.g. Está lloviendo → Hay nubes
Ser perro → Ser animal
- Si α es suficiente para β, tenemos:
- La relación de implicación estricta define una relación de orden parcial, que en teoría de conjuntos se ve como una relación de inclusión: una clase dentro de otra (y entonces con aplicación clasificatoria).
A ⊆ B
(Todo elemento de A, es elemento de B)
Todo lo que es A, es B
- La relación de inclusión entre clases forma clasificaciones jerárquicas.
